Hefner en Madrid
Ilusionados y ateridos de frío tras un interesante e imprevisto tour por el Rastro y aledaños a bordo de nuestra unidad móvil llegamos a la presentación en Madrid de We love the city, tercer trabajo de los británicos Hefner que nos tenía embobados desde hacía un par de semanas. Nos situamos en primera fila, para no variar, y esperamos al comienzo del evento.
Los mallorquines Velomarz fueron los encargados de calentar a la audiencia. Empezaron con dos de los integrantes y una especie de tomadura de pelo al público. Con una guitarrita enana de esas (ignoro el nombre) de intérprete ecuatoriano de metro y una curiosa coreografía provocaron las primeras risas entre parte del público y sembró la preocupación entre la gran mayoría por la posiblidad de tener que aguantarlos media hora más. Afortunadamente fue un detalle humorístico. Salieron a escena cantante y batería y el asunto se arregló. Fue una media hora más que correcta, una música interesante, canciones que no solo diviertieron “quiero ser tu caramelo, quitate el celofán“ sino que dejaron buen sabor de boca.
Se van Velomarz, se cierra el telon. Se ven sombras tras él. Se oyen murmullos “que salen, que salen“. Y no salen. Y siguen sin salir. Y se oye a Darren decir “tampoco pasa nada si no abren el telon, cantamos así“, y Oscar que es muy arrojado comienza a descorrerlo. Ala, ala, mira, se los ve. La ilusión duró lo que tardó en llegar un gorila amenazando con matar a alguien.
Comenzó el concierto con un repaso a temas de sus anteriores trabajos, The fidelity wars y Breaking God’s heart. Un comienzo bastante tranquilo coreado por la gran mayoría del público que parecía fiel desde hace tiempo a los ingleses. Pepo y yo nos quedamos satisfechos pudiendo bailar Good Fruit. Sonaron The greater London radio, We love the city, Painting and kissing y unas cuantas más que no recuerdo. Hacia el final el tema empezó a animarse con The day that Thatcher dies y The hymn for the cigarettes que ofrecieron algunos de los momentos fuertes de la noche.
No puede escribirse una crónica de ese concierto sin decir ¡¡DIOS MIO QUE FEOS SON TODOS!! Sé que de lo que hablamos aquí es de música y del concierto, pero es que precisamente lo feos y esperpénticos que son todos menos el batería fue uno de los grandes puntos fuertes del paso de Hefner por Madrid (y por más lugares, según hemos oido). Sin duda alguna lo mejor de la noche fueron el bajo y el tipo calvo multiinstrumentista de la gorra. Qué cara. Qué expresion. Qué gestos. Qué dientes. Y el bajo. El tipo de los “hip movements“ como dijo Darren. Más de una carcajada provocó el bajo meneando el culo de frente al público o el tipo calvo contorsionándose sobre el teclado con cara del feo ese de los goonies. El pobre Pepo se fue un poco decepcionado de todos modos Miguel y yo causamos una profunda y positiva impresion en Darren gracias a nuestras camisetas (The doors miguel y The cure yo). Debido a ello nosotros fuimos felicitados por él y Pepo tomó la secreta determinaición de quemar su camiseta de flores. Sí. Flores.
En definitiva, un concierto sobresaliente con una muy buena puesta en escena, buen sonido y excelentes canciones de un grupo que merece mucha más atención por parte de todos.

Gran Torneo 2008
Boquerones en Vinagre
Uh Huh Her + The Fashion, Nueva York 29-10-2008 
